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Rev Neurol
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Revista de Neurología
0210-0010
1576-6578
Viguera Editores (Evidenze Group)

38223946
RN-78-31
10.33588/rn.7802.2023231
Original
Habilidades motoras y de procesamiento en personas con enfermedad de Parkinson en comparación con adultos mayores sanos. Un estudio transversal
Alegre-Ayala Jorge
Vela-Desojo Lydia
Fernández-Vázquez Diego
Navarro-López Víctor
Macías-Macías Yolanda
Cano-de-la-Cuerda Roberto
Departamento de Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Rehabilitación y Medicina Física Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad Rey Juan Carlos Universidad Rey Juan Carlos Universidad Rey Juan Carlos Alcorcón España
Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Alcorcón, España Hospital Universitario Fundación Alcorcón Hospital Universitario Fundación Alcorcón Alcorcón España
Correspondencia: Dr. Diego Fernández Vázquez. Departamento de Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Rehabilitación y Medicina Física. Universidad Rey Juan Carlos. Avenida de Atenas, s/n. E-28922 Alcorcón. E-mail: diego.fernandez@urjc.es
Conflicto de intereses: Los autores declaran que no existen conflictos de interés.

2024
16 1 2024
78 2 3139
14 12 2023
Copyright: © Revista de Neurología
2024
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/ Revista de Neurología trabaja bajo una licencia Creative Commons
Introducción.

Tanto la enfermedad de Parkinson (EP) como el proceso de envejecimiento están asociados con limitaciones funcionales. El objetivo de este estudio fue determinar las diferencias en habilidades motoras y de procesamiento entre individuos con EP y adultos mayores sanos, así como observar cómo la progresión de la enfermedad afecta al desempeño de las habilidades motoras y de procesamiento en pacientes con EP.

Sujetos y métodos.

Se realizó un estudio transversal. Se empleó la medida de la Assessment of Motor and Process Skills (AMPS) para analizar las diferencias en las habilidades motoras y de procesamiento de tareas cotidianas entre personas con EP y adultos mayores sanos, emparejados en edad y sexo. Se administró la sección III de la Unified Parkinson Disease Rating Scale, la escala de Hoehn y Yahr (HY) y la escala de Schwab & England para determinar la gravedad de la enfermedad.

Resultados.

Se reclutó a 70 participantes (49 pacientes con EP y 21 adultos mayores sanos). Nuestros resultados mostraron que incluso en estadios moderados de la enfermedad, tanto las habilidades motoras como las de procesamiento se encontraron deterioradas en los pacientes con EP en comparación con los adultos mayores sanos (p < 0,001). A medida que avanza la enfermedad, las habilidades motoras y de procesamiento presentan un deterioro significativo en las personas con EP.

Conclusiones.

La EP conduce a un mayor deterioro de las habilidades motoras y de procesamiento en comparación con adultos mayores sanos. A medida que avanzan los estadios de la enfermedad según la escala HY, el rendimiento en las habilidades motoras y de procesamiento se deteriora significativamente entre los estadios moderados y avanzados de la EP. Según la escala AMPS, los pacientes con EP no muestran un deterioro en las habilidades de procesamiento hasta el estadio HY IV, pero muestran deterioro motor en los estadios HY II, III y IV.

Palabras clave

Actividades de la vida diaria
Enfermedad de Parkinson
Funcionalidad
Habilidades motoras y de procesamiento
Limitaciones funcionales
Rendimiento funcional
==== Body
pmcIntroducción

La enfermedad de Parkinson (EP) es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente después de la enfermedad de Alzheimer. Se caracteriza por síntomas motores y síntomas no motores como la hiposmia, el estreñimiento, problemas de comportamiento, síntomas emocionales y demencia [1].

Tanto la EP como el propio envejecimiento afectan a las actividades de la vida diaria (AVD) [1-3]. El envejecimiento puede causar problemas motores que afectan a la coordinación, la velocidad, el equilibrio, la marcha y la capacidad de manipulación [4], y afecta negativamente a las AVD en las personas mayores [5]. La EP está estrechamente relacionada con el envejecimiento, y la edad es un factor clave en la manifestación de la enfermedad, lo que lleva a limitaciones en las AVD [6]. Estas limitaciones empeoran con la progresión de la enfermedad, reduciendo la independencia y la calidad de vida, lo que requiere asistencia de terceros [7,8]. Los pacientes con EP a menudo experimentan deformidades posturales, trastornos del equilibrio y la marcha mientras están de pie, y de la coordinación y las habilidades motoras finas, lo que afecta el manejo de objetos [9]. Además, los síntomas no motores de la EP, como el déficit de atención, el deterioro cognitivo y los trastornos de la función ejecutiva, se han relacionado con interrupciones en el rendimiento funcional y la efectividad de las tareas [10,11].

La evaluación precisa del rendimiento de las AVD es crucial debido a la influencia significativa de la sintomatología de la EP. Los cuestionarios de autoevaluación se utilizan comúnmente, pero pueden proporcionar información sesgada, ya que los pacientes con EP tienden a subestimar su capacidad real [12]. Las escalas de observación, como la Assessment of Motor and Process Skills (AMPS), son esenciales para una evaluación precisa [13]. La AMPS es un instrumento de evaluación de observación estandarizado utilizado en diversas poblaciones, pero su uso en pacientes con EP es limitado [14-19].

Por lo tanto, este estudio tiene como objetivo determinar las diferencias en las habilidades motoras y de procesamiento entre pacientes con EP y adultos mayores sanos utilizando la escala AMPS en sus entornos habituales, además de observar cómo la progresión de la enfermedad afecta a las habilidades motoras y de procesamiento de los pacientes con EP. La hipótesis inicial planteada fue que las personas con EP a partir del estadio II de la escala de Hoehn & Yahr (HY) presentan deterioro en las habilidades motoras y de procesamiento en comparación con los adultos mayores sanos.

Sujetos y métodos

Diseño

Se realizó un estudio transversal. Se siguieron las pautas de Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology para estudios observacionales [20]. El comité de ética de la investigación del Hospital Universitario Fundación de Alcorcón aprobó el estudio (referencia: 10/79; 2-11-2010) y se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes.

Participantes

Los pacientes diagnosticados con EP idiopática fueron reclutados de la unidad de trastornos del movimiento del servicio de neurología del Hospital Universitario Fundación de Alcorcón (Madrid). Los pacientes incluidos en el presente estudio debían cumplir los siguientes criterios de inclusión: a) un diagnóstico clínico de EP idiopática de acuerdo con los criterios del Banco de Cerebros de la Sociedad del Parkinson del Reino Unido [21]; b) estadios HY II, III o IV [10]; c) que presentaran una respuesta motora estable o ligeramente fluctuante al tratamiento farmacológico; d) en la fase ‘activa’ de la medicación; y e) con capacidad cognitiva para comprender las instrucciones de la prueba. Los criterios de exclusión fueron: a) puntuación inferior a 26 puntos en la Montreal Cognitive Assessment [22]; b) presentar trastornos parkinsonianos distintos de la EP; c) cualquier otra condición que limite la capacidad funcional, como problemas articulares, dolor o condiciones oncológicas; y d) encontrarse en los estadios HY I o V.

En cuanto a los participantes adultos mayores sanos, fueron incluidos los que coincidieran en sexo y edad con el grupo de EP y fueron reclutados del entorno familiar del grupo de EP. Debían tener un buen estado de salud, sin enfermedades previamente diagnosticadas por un médico. Además, debían obtener una puntuación de más de 25 puntos en la Montreal Cognitive Assessment [22] y menos de 13 puntos en el Beck Depression Inventory [23].

Procedimiento del estudio

La recopilación de datos se llevó a cabo en dos etapas. En la primera etapa, los pacientes proporcionaron el consentimiento informado y fueron evaluados por un neurólogo especializado en trastornos del movimiento durante la fase on de la medicación, en las dos horas siguientes a la administración de la medicación antiparkinsoniana, ya que éste es el período durante el cual los pacientes realizan la mayoría de sus actividades diarias, siguiendo un procedimiento previamente descrito en investigaciones anteriores publicadas por nuestro grupo de investigación [2,3]. Los sujetos adultos mayores sanos siguieron el mismo procedimiento.

La gravedad de la enfermedad se evaluó utilizando la sección III de la Unified Parkinson Disease Rating Scale [24], la escala HY y la escala Schwab & England [25]. La situación cognitiva de los participantes, el nivel de depresión y la calidad de vida relacionada con la salud se determinaron mediante la Montreal Cognitive Assessment, el Beck Depression Inventory, el Parkinson Disease Questionnaire [26] y la escala EuroQoL [27], respectivamente.

La segunda etapa del estudio tuvo lugar en el hogar de cada participante en ambos grupos. Un terapeuta ocupacional pidió a los pacientes que realizaran dos tareas de la vida diaria, de acuerdo con su estado funcional, que fueron evaluadas mediante la AMPS entre una y dos horas después de la primera dosis de medicación. Todos los participantes del grupo de EP fueron evaluados durante la fase on de la medicación, y la visita domiciliaria duró aproximadamente 90 minutos para cada participante.

Herramientas de evaluación

La escala AMPS está diseñada para evaluar la competencia en las AVD mediante la evaluación de la seguridad, la eficiencia, el esfuerzo y la independencia con los que se realizan las tareas cotidianas [2,3]. El uso de la AMPS se ha recomendado en personas mayores debido a sus sólidas propiedades psicométricas y su adecuada sensibilidad al cambio. Las habilidades motoras y de procesamiento detalladas en esta escala han demostrado ser indicadores fiables del nivel de independencia en la comunidad [28]. Se basa en la observación, y mide las habilidades motoras y de procesamiento utilizadas en la realización de dos actividades para estimar el nivel de independencia en la comunidad [14,29]. La persona analizada realiza dos tareas de un total de 125 pruebas estandarizadas. Cada tarea se analiza en 16 tipos de habilidades motoras y 20 habilidades de procesamiento, puntuadas por calidad de rendimiento en cuatro valores (competente, cuestionable, ineficaz y marcadamente deficiente). La administración y puntuación de esta escala requieren entre 30 y 60 minutos. Todas las puntuaciones obtenidas a través de la escala AMPS se introdujeron y puntuaron mediante un programa informático específico [28]. Los puntos de corte estipulados en la escala AMPS son puntuaciones inferiores a dos puntos para las habilidades motoras y puntuaciones inferiores a un punto para las habilidades de procesamiento. Las puntuaciones por debajo de dichos puntos de corte indican que la persona puede necesitar algún tipo de asistencia para vivir en la comunidad [14,29]. Las habilidades motoras analizadas incluyen posiciones corporales, obtención y sujeción de objetos, movimiento de uno mismo y de objetos, y el mantenimiento del rendimiento. Las habilidades de procesamiento se dividen en mantenimiento del rendimiento, aplicación de conocimientos, organización temporal, organización del espacio y los objetos, y adaptación del rendimiento. La escala AMPS fue administrada por un profesional sanitario que había recibido formación y calibración oficial en el uso de la escala.

Análisis estadístico

Los datos se analizaron mediante el programa estadístico SPSS (SPSS Inc., Chicago, IL; versión 27.0). Las puntuaciones proporcionadas por la escala AMPS se presentaron en forma de medias y desviación estándar. Se utilizó la prueba de Shapiro y Wilk para evaluar la normalidad de la distribución de todos los datos. La prueba no paramétrica de Kruskal-Wallis fue utilizada para determinar las diferencias entre el estadio HY y las habilidades motoras y de procesamiento de la AMPS, y la prueba U de Mann-Whitney se utilizó para comparar las diferencias entre los estadios HY cuando la prueba de Kruskal-Wallis fue significativa. Un nivel de significación de p < 0,05 se consideró significativo para todos los análisis. Se utilizó el tamaño del efecto de Cohen (d) para estimar el tamaño del efecto. Se consideró un tamaño de efecto de 0,2 como pequeño; 0,5, moderado; y 0,8, grande.

Resultados

Inicialmente se reclutó a 54 pacientes con EP idiopática, de los cuales 49 completaron el estudio. Hubo cinco abandonos: cuatro debido a la negativa a continuar con el estudio y un participante fallecido. Además, 21 adultos mayores sanos emparejados en edad y sexo completaron el estudio.

En total, participaron 70 personas, divididas en el grupo de EP (n = 49) (23 hombres y 26 mujeres) y el grupo de adultos mayores sanos (n = 21) (ocho hombres y 13 mujeres). El grupo de EP tenía una edad media de 72,45 (8,6), con una evolución de 10,58 (6,19) años (rango: 2-30), mientras que el grupo de adultos mayores sanos tenía una edad media de 70,95 (8). El grupo de EP estaba compuesto por 20 participantes en el estadio HY II, 13 en el estadio III y 16 en el estadio IV, con una media en la escala HY de 2,92 (0,86). No se observaron diferencias significativas entre los grupos de EP y adultos mayores sanos en cuanto a la situación cognitiva y el nivel de depresión. Otras características sociodemográficas y clínicas se muestran en la tabla I.

Tabla I Características sociodemográficas y clínicas de los participantes del estudio (n = 70).

	HY II n = 20	HY III n = 13	HY IV n = 16	Grupo de EP total n = 49	Adultos mayores sanos n = 21	p	
Edad, media (DE)	71,4 (6,78)	73,69 (10,79)	72,75 (9,1)	72,45 (8,6)	70,95 (8)	0,49	
	
Sexo, femenino/masculino	5/15	8/5	13/3	26/23	13/8	0,6	
	
MoCA, media (DE)	26,4 (2,52)	26,42 (1,5)	26,78 (1,78)	26,49 (2,07)	26,62 (2,87)	0,94	
	
BDI, media (DE)	5,9 (3,78)	10,08 (7,27)	14 (6,53)	8,88 (7,23)	6,09 (4,17)	0,1	
	
EQ-5D, media (DE)	0,88 (0,16)	0,72 (0,16)	0,3 (0,14)	0,65 (0,29)	-	-	
	
DDEL, media (DE)	961,1 (416,62)	843 (316,79)	1049,86 (433,19)	804,69 (309,32)	-	-	
	
Síntomas motores (UPDRS III), media (DE)	27,9 (8,07)	33,08 (6,31)	45,50 (8,28)	34,89 (13,37)	-	-	
	
Schwab & England, media (DE)	77,5 (4,44)	70 (11,54)	58,67 (14,57)	70 (15,28)	-	-	
	
PDQ-39, media (DE)	17,25 (10,39)	37,31 (18,94)	65,07 (17,89)	34,81 (29,6)	-	-	
BDI: Beck Depression Inventory; DDEL: dosis diaria equivalente de levodopa; DE: desviación estándar; EP: Enfermedad de Parkinson; EQ-5D: EuroQoL; HY: escala de Hoehn & Yahr; MoCA: Montreal Cognitive Assessment; PDQ-39: Parkinson Disease Questionnaire; Schwab & England: Schwab and England Activities of Daily Living Scale; UPDRS: Unified Parkinson’s Disease Rating Scale. Significativo con p < 0,05.

Diferencias en las puntuaciones de las secciones de habilidades motoras y de procesamiento de la AMPS entre los grupos de EP y adultos mayores sanos

Se encontraron diferencias estadísticamente significativas con efectos moderados entre los grupos de EP y adultos mayores sanos tanto en las habilidades motoras de la AMPS (p < 0,001; d = 0,788) como en las habilidades de proceso de la AMPS (p < 0,001; d = 0,566).

Además, dentro del grupo de EP, a medida que avanzaba la enfermedad (estadios de HY), las puntuaciones de las habilidades motoras y de procesamiento de la AMPS eran significativamente más bajas. Al comparar cada grupo de estadios HY con el grupo de adultos mayores sanos, se observaron diferencias estadísticamente significativas en todos los estadios. El tamaño del efecto para las habilidades motoras de la AMPS fue grande en todos los estadios HY, mientras que, para las habilidades de proceso de la AMPS, fue moderado en los estadios III y IV, y pequeño en el estadio II (Tabla II).

Tabla II Diferencias motoras y de procesamiento de la AMPS entre adultos mayores sanos y personas con EP según las etapas de HY.

	Adultos mayores sanos n = 21	Grupo EP total n = 49	HY II n = 20	HY III n = 13	HY IV n = 16	Kruskal-Wallis (p)	
	
AMPS	Mediana (RI)	Mediana (RI)	Mediana (RI)	Mediana (RI)	Mediana (RI)	
Habilitades motoras	2,71 (0,34)	1,03 (1,07)	1,41 (0,45)	0,91 (0,7)	–0,17 (1,58)	<0,001a	
	
Habilidades de procesamiento	1,47 (0,46)	1,03 (0,69)	1,22 (0,35)	1,05 (0,54)	0,53 (0,78)	<0,001a	
	
AMPS	Adultos mayores sanos frente a grupo de EP total	Adultos mayores sanos frente a HY II	Adultos mayores sanos frente a HY III	Adultos mayores sanos frente a HY IV			
				
p	dw	p	d	p	d	p	d			
				
Habilitades motoras		<0,001a	0,788	<0,001a	0,855	<0,001a	0,830	<0,001a	0,847			
				
Habilidades de procesamiento		<0,001a	0,566	0,002a	0,479	<0,001a	0,693	<0,001a	0,696			
AMPS: Assessment of Motor and Process Skills; EP: enfermedad de Parkinson; HY: escala de Hoehn & Yahr; RI: rango intercuartílico;

a Significativo con p < 0,05.

Diferencias en las puntuaciones de las secciones de habilidades motoras y de procesamiento de la AMPS entre los diferentes estadios HY del grupo de EP

Las habilidades motoras y de procesamiento fueron diferentes entre los grupos (p < 0,001 para las habilidades motoras y de procesamiento). En el análisis entre grupos, se observaron diferencias significativas entre los estadios HY II y III para las habilidades motoras de la AMPS (p < 0,001) con un efecto moderado (d = 0,6) y para las habilidades de procesamiento de la AMPS (p < 0,041) con un efecto pequeño (d = 0,36). También hubo diferencias significativas entre los estadios III y IV de HY para las habilidades motoras de la AMPS (p < 0,002) con un efecto moderado (d = 0,582), y para las habilidades de procesamiento de la AMPS (p = 0,028) con un efecto pequeño (d = 0,407) (tabla III ). Al comparar a las personas con EP en estadios moderados (HY II y III) con personas con EP en estadios avanzados (HY IV), obtuvimos diferencias para las habilidades motoras (p < 0,001), con un efecto moderado (d = 0,662), y también para las habilidades de procesamiento (p = 0,001), con un efecto pequeño (d = 0,495).

Tabla III Diferencias en las habilidades motoras y de procesamiento de la AMPS entre los distintos estadios la escala HY en el grupo de EP.

	HY II n = 20	HY III n = 13	HY IV n = 16	HY II frente a HY III	HY III frente a HY IV	HY II frente a HY IV	
						
AMPS	Mediana (RI)	Mediana (RI)	Mediana (RI)	p	d	p	d	p	d	
Habilidades motoras	1,41 (0,45)	0,91 (0,7)	–0,17 (1,58)	0,001a	0,6	0,002a	0,582	<0,001a	0,775	
						
Habilidades de procesamiento	1,22 (0,35)	1,05 (0,54)	0,53 (0,78)	0,041a	0,36	0,028a	0,407	<0,001a	0,597	
	
	HY II y III n = 33	HY IV n = 16	HY II y III frente a HY IV							
			
AMPS	Mediana (RI)	Mediana (RI)	p	d							
			
Habilidades motoras	1,3 (0,63)	–0,17 (1,58)	<0,001	0,662							
			
Habilidades de procesamiento	1,16 (0,35)	0,53 (0,78)	0,001	0,495							
EP: enfermedad de Parkinson; HY: escala de Hoehn & Yahr; RI: rango intercuartílico.

a Significativo con p < 0,05.

Discusión

Este estudio identificó diferencias en el desempeño entre personas con EP y adultos mayores sanos. Además, a medida que la EP progresaba según la escala HY, tanto las habilidades de procesamiento como las habilidades motoras empeoraban significativamente. Las puntuaciones de habilidades de procesamiento disminuyeron significativamente a medida que la EP avanzaba, cayendo por debajo del punto de corte en el estadio HY IV. En cuanto a las habilidades motoras, nuestra muestra de EP mostró puntuaciones por debajo de los puntos de corte, lo que indica que desde los estadios iniciales de la EP (HY II), las habilidades motoras podrían estar ya afectadas, aunque las habilidades de proceso evaluadas por la AMPS parecen influir en la funcionalidad en estadios más afectados. En el HY IV, el deterioro de las habilidades de procesamiento podría explicarse por la existencia de problemas de atención y ejecución en EP. Dichos aspectos podrían empezar a tratarse precozmente, aunque no se encuentren por debajo del punto de corte de la escala AMPS hasta los estadios más avanzados, puesto que también podría tratarse de que la escala AMPS no fuera lo suficientemente sensible para detectar tales alteraciones [2,3].

Los participantes con EP obtuvieron puntuaciones más bajas en ambas habilidades en comparación con los adultos mayores sanos –habilidades de procesamiento, 1,03 (0,69) frente a 1,47 (0,46); habilidades motoras, 1,03 (1,07) frente a 2,71 (0,34)–. En comparación con otros grupos de EP, como en el estudio realizado por García-Nevares [30], nuestras puntuaciones de habilidades motoras fueron más bajas –1,03 (1,07) frente a 1,34 (1,89)–, pero las puntuaciones de habilidades de procesamiento fueron más altas –1,03 (0,69) frente a 0,59 (0,52)–, posiblemente debido a la progresión de la EP observada en la escala HY –2,9 (0,86) frente a 1,75 (0,57)–. No se encontraron estudios previos que compararan los diferentes estadios de HY en la EP y adultos mayores sanos utilizando la escala AMPS.

En este estudio fueron examinados los estadios de la EP desde HY II en adelante, y reveló un deterioro en las habilidades motoras en comparación con el grupo de adultos mayores sanos. A medida que la enfermedad progresaba (II frente a III; III frente a IV; II frente a IV; II-III frente a IV), las puntuaciones disminuyeron significativamente, lo que podría indicar la necesidad de enfoques de rehabilitación temprana incluso en los estadios iniciales de la enfermedad. El deterioro temprano de las habilidades motoras en la EP podría estar relacionado con la prevalencia de alteraciones motoras en los primeros estadios la enfermedad, y las alteraciones neuropsicológicas fueron menos frecuentes en dicha fase [31]. Dado que más de un tercio de los pacientes con EP eventualmente desarrollan demencia [32], el deterioro de las habilidades de procesamiento en HY IV podría ser crucial para detectar estos eventos a medida que la enfermedad avanza.

Las habilidades motoras se vieron significativamente afectadas en el grupo de EP en comparación con los adultos mayores sanos, probablemente debido a los síntomas motores causados por la EP. Las tareas funcionales se vieron afectadas por problemas de equilibrio y marcha, lo que dificultaba la posición del cuerpo, los desplazamientos y la manipulación de objetos durante el desempeño de las AVD. La incapacidad para usar con precisión las extremidades superiores, y la presencia de hipocinesia, rigidez y temblor pueden ser responsables de las dificultades para alcanzar y manipular objetos, lo que afecta el desempeño de las AVD [33,34]. En cuanto a las habilidades de procesamiento, también se vieron significativamente afectadas en el grupo de EP en comparación con los adultos mayores sanos. Estas actividades obtuvieron puntuaciones significativamente más bajas en el grupo de EP a medida que avanzaba la enfermedad, cayendo por debajo del punto de corte sólo en las personas con EP en estadios avanzados (HY IV). La disminución de las habilidades de procesamiento se puede atribuir a problemas de atención y ejecución en la EP [35], que podrían abordarse precozmente, aunque no se deterioren por debajo del punto de corte hasta estadios posteriores a medida que avanza la HY. Las personas con EP experimentan más distracciones, desorganización en la planificación de acciones, dificultades de concentración [35] y alteraciones en la secuenciación de tareas y la memoria prospectiva [36]. Estos son problemas comunes que podrían comenzar a abordarse de forma precoz, aunque no se vean deterioradas por debajo del punto de corte de la escala AMPS hasta un estadio avanzado de la enfermedad, marcando una diferencia entre los estadios II-III y el estadio IV de HY, lo que indica un deterioro mayor a medida que la EP avanza. Estos problemas cognitivos, junto con el aumento del tiempo de reacción, pueden llevar a limitaciones en la seguridad y a un mayor riesgo de accidentes [37].

Si bien muchos estudios han observado la sintomatología específica en diferentes fases de la enfermedad, pocos han evaluado las habilidades motoras y de procesamiento en las AVD entre las fases de la EP. Nuestros resultados concuerdan con estudios que evalúan la progresión de la enfermedad en la sintomatología motora y el rendimiento de la actividad. Por ejemplo, un estudio comparó a personas con EP sin deterioro cognitivo con adultos mayores sanos en AVD instrumentales utilizando la escala Performance Assessment of Self-care Skills [38]. El grupo de EP mostró menos independencia y una mayor necesidad de ayudas durante las AVD, especialmente en actividades más exigentes desde el punto de vista cognitivo, como hacer la compra, cocinar, tareas administrativas o gestión de la medicación [39]. Del mismo modo, un estudio prospectivo realizado durante ocho años con 144 personas con EP mostró un deterioro significativo en la función motora y la discapacidad, lo que se corresponde con el declive observado en las habilidades motoras en nuestro estudio [40].

Teniendo en cuenta las diferencias entre los diferentes estadios de la EP, el estadio de la enfermedad parece influir en las habilidades motoras y de procesamiento de los pacientes con EP, y este efecto es ligeramente mayor en el estadio IV en comparación con los estadios moderados (HY II y III). A pesar de que las puntuaciones medias de las habilidades motoras de los pacientes en el estadio HY II eran inferiores al punto de corte de la escala AMPS, el deterioro fue más pronunciado en el estadio III. Estos resultados son consistentes con la pérdida de funcionalidad descrita por otros autores, lo que indica que los problemas funcionales en la EP sufren un mayor deterioro en el estadio HY III. Este estadio se considera un paso clave en la progresión de la discapacidad y la pérdida de movilidad funcional, e indica que los niveles de enfermedad más allá del estadio HY III son aquellos en los que hay una mayor necesidad de ayuda en las AVD [2,41,42]. Nuestro estudio refleja diferencias significativas entre todos los estadios HY en las habilidades motoras en la escala AMPS y ha encontrado diferencias significativas entre los estadios también en las habilidades de procesamiento de la AMPS. Estos hallazgos explican cómo los pacientes con EP en estadios más avanzados de la enfermedad, según las puntuaciones de HY, experimentan un mayor deterioro en las habilidades necesarias para realizar las AVD y una mayor necesidad de ayuda por parte de su entorno. Nuestros resultados parecen apuntar a la necesidad de programas de rehabilitación a lo largo del tiempo, ya que el rendimiento motor disminuye con la progresión de la enfermedad, lo cual es coherente con estudios previos [41]. Las habilidades motoras requieren el establecimiento temprano de la rehabilitación desde los estadios moderados de la EP (HY II y III) e incluir la rehabilitación cognitiva en los estadios más avanzados de la enfermedad o cuando se presentan signos y síntomas.

Finalmente, el uso de la escala AMPS para observar el desempeño de tareas proporciona información valiosa sobre el deterioro en las habilidades de desempeño. La escala AMPS nos permitió obtener rápidamente información clínica útil para determinar cómo las personas con EP mostraban valores por debajo de lo esperado para su edad. Incluso en las personas con EP con estadio HY II y III, cuando las grandes limitaciones funcionales no son del todo evidentes, las habilidades motoras y de procesamiento necesarias para completar las AVD parecen estar deterioradas en comparación con los adultos mayores sanos. La importancia de administrar este tipo de escala en personas con EP radica en la necesidad de un análisis más exhaustivo de cómo se desarrollan las AVD, que no se limita exclusivamente a indicar si presentan dificultades para llevarlas a cabo. El uso de la observación de tareas en la evaluación clínica diaria de personas en riesgo de dependencia podría tener un gran uso preventivo, que permitiría trabajar en habilidades problemáticas específicas, ya que el uso exclusivo de escalas de autoevaluación no suele revelar la discapacidad en estadios iniciales de algunas enfermedades [2,3].

Limitaciones del estudio

Este trabajo presenta algunas limitaciones. El estudio se vio limitado por el tamaño relativamente pequeño de la muestra. Futuros estudios deberían tener como objetivo contar con una muestra más grande de participantes con EP y adultos mayores sanos. Hubiera sido interesante realizar comparaciones considerando el sexo de la muestra o la presencia de fatiga en la muestra. Futuros estudios deberían llevarse a cabo estableciendo diferencias si existen alteraciones posturales y trastornos de la marcha. Además, no realizamos un examen más profundo de las funciones cognitivas, lo que podría haber ayudado a comprender más acerca del deterioro de las habilidades de procesamiento en personas sin demencia afectadas por la EP. Nuestros resultados no son extrapolables a otros estadios de la enfermedad (HY I y V). Finalmente, aunque la escala AMPS parece ser una herramienta útil en pacientes con EP, su uso requiere un evaluador certificado y lleva entre 60 y 90 minutos para completar la prueba.

Conclusión

La EP conduce a un mayor deterioro en las habilidades motoras y de procesamiento en comparación con los adultos mayores sanos. A medida que avanzan los estadios de la enfermedad según la escala HY, el desempeño en las habilidades motoras y de procesamiento se deteriora significativamente. Según la escala AMPS, los pacientes con EP no muestran deterioro en las habilidades de procesamiento hasta el estadio HY IV, pero sí muestran deterioro motor en los estadios HY II, III y IV.

Original
Motor and process skills of people with Parkinson’s disease compared to healthy older adults. A cross-sectional study
Alegre-Ayala Jorge
Vela-Desojo Lydia
Fernández-Vázquez Diego
Navarro-López Víctor
Macías-Macías Yolanda
Cano-de-la-Cuerda Roberto
Department of Physiotherapy, Occupational Therapy, Rehabilitation and Physical Medicine. Faculty of Health Sciences. Universidad Rey Juan Carlos Universidad Rey Juan Carlos Universidad Rey Juan Carlos Alcorcón Spain
Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Alcorcón, Spain Hospital Universitario Fundación Alcorcón Hospital Universitario Fundación Alcorcón Alcorcón Spain
Correspondence: Dr. Diego Fernández Vázquez. Departamento de Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Rehabilitación y Medicina Física. Universidad Rey Juan Carlos. Avenida de Atenas, s/n. E-28922 Alcorcón. E-mail: diego.fernandez@urjc.es
Introduction.

Both Parkinson’s disease (PD) and the process of ageing are associated with functional limitations. The aim of this study was to determine the differences in motor and process skills between individuals with PD and healthy older adults, as well as to observe how disease progression affects motor and process skills performance in PD patients.

Subjects and methods.

A cross-sectional study was conducted. The Assessment of Motor and Process Skills (AMPS) measure was employed in order to analyze the differences in the motor and process skills of daily tasks in people with PD and healthy older adults age- and sex-matched. Part III of the Unified Parkinson Disease Rating Scale (UPDRS), the Hoehn and Yahr (HY) scale and the Schwab & England scale was administered to determine the severity of the disease.

Results.

Seventy participants (49 patients with PD and 21 healthy older adults) were recruited for this study. Our results showed that even at moderate stages of the disease, both motor and process skills were found deteriorated in PD patients more than older healthy older adults (p < 0.001). As PD progresses, motor and process skills present significantly deterioration.

Conclusion.

PD leads to a greater deterioration in motor and process skills compared to healthy older adults. As disease stages advance according to the HY scale, performance in motor and process skills deteriorates significantly between moderate and advanced PD stages. According to the AMPS scale, PD patients show no impairment of processing skills up to HY IV, but motor impairment at HY stages II, III and IV.

Key words

Activities of daily living
Assessment of motor and process skills
Functionality
Functional limitations
Functional performance
Parkinson’s disease
Introduction

Parkinson’s disease (PD) is the second most common neurodegenerative disease after Alzheimer’s. It is characterized by motor symptoms and non-motor symptoms like hyposmia, constipation, behavioral issues, emotional symptoms, and dementia [1].

Both PD and aging impact activities of daily living (ADL) [1-3]. Aging can cause motor problems affecting coordination, speed, balance, gait, and manipulation skills [4], negatively affecting ADL in older people [5]. PD is closely related to aging, with age being a key factor in the disease’s manifestation, leading to limitations in daily activities [6]. These limitations worsen with disease progression, reducing independence and quality of life, necessitating assistance from others [7,8]. PD patients often experience postural deformities, balance, and gait disorders while standing, and their coordination and fine motor skills are affected, affecting object handling [9]. Besides, non-motor symptoms of PD, such as attention deficit, cognitive decline, and executive function disorders, have been related to disruptions on functional performance and task effectiveness [10,11].

The accurate assessment of ADL performance is crucial due to the significant influence of PD symptomatology. Self-assessment questionnaires are commonly used, but they may yield biased information as PD patients tend to underestimate their true capacity [12]. Observational scales like the Assessment of Motor and Process Skills (AMPS) are essential for accurate assessment [13]. AMPS is a standardized observational evaluation instrument used in various populations, but its use in PD patients is limited [14-19].

Therefore, this study aims to determine differences in motor and process skills between PD patients and healthy older adults (HOA) using the AMPS scale in their usual environments, also to observe how disease progression affects PD patients’ motor and process skills. The hypothesis is that people with PD from stage II of the Hoehn & Yahr (HY) scale have motor and processing impairments compared to HOA.

Subjects and methods

Design

A cross-sectional study was performed. The Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology guidelines were followed for observational studies [20]. The research ethics committee of the Alcorcon Foundation University Hospital approved the study (reference: 10/79; 2-11-2010) and informed consent was obtained from all participants.

Participants

Patients diagnosed with idiopathic PD were recruited from the unit of movement disorders of the neurology service at Alcorcon Foundation University Hospital. Patients included in the present study had to meet the following inclusion criteria: a) a clinical diagnosis of idiopathic PD according to the United Kingdom Parkinson’s Disease Society Brain Bank criteria [21]; b) in HY stage II, III, or IV [10]; c) exhibiting stable or slightly fluctuating motor response to pharmacological treatment; d) in the ‘on’ phase of medication; and e) possessing cognitive ability to understand test instructions. Exclusion criteria were: a) scoring less than 26 points on the Montreal Cognitive Assessment [22]; b) having Parkinsonian disorders other than PD; c) having any other condition limiting functional capacity, such as joint problems, pain, or oncologic conditions; and d) being in HY stages I or V.

Regarding HOA participants, we included those who matched the sex and age of the PD group and recruited them from the family environment of the PD group. They had to present good health status, with no previous diseases diagnosed by a physician. Moreover, they needed to score more than 25 points on the Montreal Cognitive Assessment [22] and less than 13 on the Beck Depression Inventory [23].

Study procedure

Data collection occurred in two stages. In the first stage, patients provided informed consent and were evaluated by a neurologist specializing in movement disorders during the ‘on’ phase of medication, within two hours of taking anti-Parkinsonian medication, within two hours of the administration of anti-parkinsonian medication, as this is the period during which patients do most of their daily activities, following a previous procedure described in prior investigations published by our research group [2,3]. HOA subjects follow the same procedure.

The severity of the disease was assessed using Part III of the Unified Parkinson Disease Rating Scale [24], the HY scale, and the Schwab & England sca­le [25]. Participants’ cognitive situation, level of depression, and health-related quality of life were determined through the Montreal Cognitive Assessment, Beck Depression Inventory, Parkinson Disease Questionnaire [26], and EuroQoL scale [27], respectively.

The second stage of the study took place at each participant’s home for both groups. An occupational therapist asked patients to perform two tasks of daily living, according to their functional status, which were assessed by the Assessment of Motor and Process Skills (AMPS) between one and two hours after the first dose of medication. All participants from the PD group were assessed during the on phase of medication, and the home visit lasted approximately 90 minutes for each participant.

Assessment tools

The AMPS scale is designed to assess competence in ADL by evaluating the safety, efficiency, effort, and independence with which everyday tasks are performed [2,3]. The use of the AMPS has been recommended in older people due to its sound psychometric properties and appropriate sensitivity to change. The motor and process skills detailed in this scale have been shown to be reliable indicators of the level of independence in the community [28]. It is based on observation and measures motor and process skills used in the performance of two activities to estimate the level of independence in the community [14,29]. The person being analyzed performs two tasks from a total of 125 standardized tests. Each task is analyzed for 16 types of motor skills and 20 process skills, scored for quality of performance in four values (competent, questionable, ineffective, and markedly deficient). The administration and scoring of this scale require between 30 and 60 minutes. All scores obtained through the AMPS were input and scored using a specific software program [28]. The cut-off scores of the AMPS scale are scores less than two points for motor skills, and less than one point for processing skills. Scores below these cutoff points indicate that the person may need some type of assistance to live in the community [14,29]. The motor skills analyzed include body positions, obtaining and holding objects, moving self and objects, and sustaining performance. Process skills are divided into sustaining performance, applying knowledge, temporal organization, organizing space and objects, and adapting performance. The AMPS scale was administered by occupational therapists who have completed a training and calibration workshop in the use of the scale.

Statistical analysis

Data were analyzed using the SPSS statistical program (SPSS Inc., Chicago, IL; version 27.0). The scores provided by the AMPS scale were provided via means and the standard deviation. Shapiro and Wilk’s test was used to screen all data for normality of distribution. The nonparametric Kruskal-Wallis test was used to determine differences between HY stage and AMPS motor and process skills, and the Mann-Whitney U test was used to compare the differences between HY stages when the Kruskall-Wallis test was significant. A significance level of p < 0,05 was considered significant for all analyses. Cohen’s d was used to estimate the effect size. An effect size of 0,2 was considered small; 0,5, moderate; and 0,8, large.

Results

54 patients with idiopathic PD were initially recruited, of whom 49 completed the study. There were five dropouts: four due to refusal to continue with the study and one deceased participant. Additionally, 21 age and sex-matched HOA completed the study.

In total, 70 participants took part, divided into PD (n = 49) (23 men and 26 women) and HOA (n = 21) (eight men and thirteen women). The PD group had a mean age of 72,45 (8,6) with an evolution of 10,58 (6,19) years (range 2-30), while the HOA group had a mean age of 70,95 (8). The PD group consisted of 20 participants in HY stage II, 13 in stage III, and 16 in stage IV, with a mean HY scale of 2,92 (0,86). No significant difference was observed between the PD and HOA groups regarding cognitive situation and level of depression. Further sociodemographic and clinical characteristics are shown in table I.

Tabla I Sociodemographic and clinical characteristics of the study participants (n = 70).

Variables	HY II n = 20	HY III n = 13	HY IV n = 16	Total PD group n = 49	Healthy older adults n = 21	p	
Age, mean (SD)	71.4 (6.78)	73.69 (10.79)	72.75 (9.1)	72.45 (8.6)	70.95 (8)	0.49	
	
Sex, women/men	5/15	8/5	13/3	26/23	13/8	0.6	
	
MoCA. median mean (SD)	26.4 (2.52)	26.42 (1.5)	26.78 (1.78)	26.49 (2.07)	26.62 (2.87)	0.94	
	
BDI, mean (SD)	5.9 (3.78)	10.08 (7.27)	14 (6.53)	8.88 (7.23)	6.09 (4.17)	0.1	
	
EQ-5D, mean (SD)	0.88 (0.16)	0.72 (0.16)	0.3 (0.14)	0.65 (0.29)	-	-	
	
LEDD, mean (SD)	961.1 (416.62)	843 (316.79)	1049.86 (433.19)	804.69 (309.32)	-	-	
	
Motor symptoms (UPDRS III), mean (SD)	27.9 (8.07)	33.08 (6.31)	45.50 (8.28)	34.89 (13.37)	-	-	
	
Schwab & England, mean (SD)	77.5 (4.44)	70 (11.54)	58.67 (14.57)	70 (15.28)	-	-	
	
PD-39, mean (SD)	17.25 (10.39)	37.31 (18.94)	65.07 (17.89)	34.81 (29.6)	-	-	
BDI: Beck Depression Inventory; EQ-5D: EuroQoL; HY: Hoehn and Yahr Scale; LEDD. Levodopa Equivalent Daily Dose; MoCA. the Montreal Cognitive Assessment; PD. Parkinson´s disease; PDQ-39. the Parkinson Disease Questionnaire; Schwab & England, Schwab and England Activities of daily living Scale; UPDRS. Unified Parkinson´s Disease Rating Scale. Significant with p < 0.05.

Differences in the scores of the AMPS motor and process sections between the PD and the HOA group

Statistically significant differences with moderate effect sizes were found between the PD and the HOA groups in both AMPS motor skills (p < 0,001, d = 0,788) and AMPS process skills (p < 0,001, d = 0,566).

Additionally, within the PD group, as the disease advanced (HY stages), the scores for AMPS motor and process skills were significantly lower. When comparing each HY stage group with the HOA group, statistically significant differences were observed in all stages. The effect size for AMPS motor skills was large in all HY stages, while for AMPS process skills, it was moderate in stages III and IV, and small in stage II (Table II).

Table II AMPS motor and process differences between healthy older adults and PD participants according to HY stages.

	HOA n = 21	Total PD Group n = 49	HY II n = 20	HY III n = 13	HY IV n = 16	Kruskal-Wallis (p)	
	
AMPS	Median (IR)	Median (IR)	Median (IR)	Median (IR)	Median (IR)	
Motor skills	2.71 (0.34)	1.03 (1.07)	1.41 (0.45)	0.91 (0.7)	–0.17 (1.58)	<0.001a	
	
Process skills	1.47 (0.46)	1.03 (0.69)	1.22 (0.35)	1.05 (0.54)	0.53 (0.78)	<0.001a	
	
AMPS	HOA vs. Total PD Group	HOA vs. II HY	HOA vs. III HY	HOA vs. IV HY			
				
p	d	p	d	p	d	p	d			
				
Motor skills		<0.001a	0.788	<0.001a	0.855	<0.001a	0.830	<0.001a	0.847			
				
Process skills		<0.001a	0.566	0.002a	0.479	<0.001a	0.693	<0.001a	0.696			
HOA: healthy older adults; HY. Hoehn and Yahr scale; IR: interquartil range; PD. Parkinson´s disease;

a Significant with p < 0,05.

Differences in the scores of the AMPS motor and process sections between the different HY stages of the PD group

Motor and process skills were different between groups (p < 0,001 for both motor and process skills). In the analysis between groups, significant differences were observed between stages II HY and III HY for AMPS motor skills (p < 0,001) with a moderate effect size (d = 0,6), and for AMPS process skills (p < 0,041) with a small effect size (d = 0,36). There were also significant the differences between III HY and IV HY stages for AMPS motor skills (p < 0,002) with a moderate effect size (d = 0,582), and for AMPS process skills (p = 0,028) with a small effect size (d = 0,407) (Table III). Comparing people with moderate PD (II and II HY) with people with advanced PD (IV HY), we obtain differences for motors skills (p < 0,001) with a moderate effect size (d = 0,662), and also for process skills (p = 0,001) with a small effect size (d = 0,495).

Table III AMPS motor and process skills differences between the different stages of the HY scale in the PD group.

	HY II n = 20	HY III n = 13	HY IV n = 16	HY II vs. HY III	HY III vs. HY IV	HY II vs. HY IV	
						
AMPS	Median (IR)	Median (IR)	Median (IR)	p	d	p	d	p	d	
Motor skills	1.41 (0.45)	0.91 (0.7)	–0.17 (1.58)	0.001a	0.6	0.002a	0.582	<0.001a	0.775	
						
Process skills	1.22 (0.35)	1.05 (0.54)	0.53 (0.78)	0.041a	0.36	0.028a	0.407	<0.001a	0.597	
	
	II and III HY n = 33	IV HY n = 16	HY II and III HY vs IV							
			
AMPS	Median (IR)	Median (IR)	p	d							
			
Motor skills	1.3 (0.63)	–0.17 (1.58)	<0.001	0.662							
			
Process skills	1.16 (0.35)	0.53 (0.78)	0.001	0.495							
HY. Hoehn and Yahr scale; IR: interquartil range; PD. Parkinson´s disease;

a Significant with p < 0,05.

Discussion

This study identified performance differences between PD and HOA. Also, as PD progressed according to HY scale, both process and motor skills significantly deteriorated. Processing skills scores decreased significantly as PD advanced, falling below the cutoff point at HY IV stage. Regarding motor skills, our PD sample showed scores under the cut-off points, indicating that from the initial stages of the PD (HY II), motor skills could be already affected, although process skills assessed by AMPS seem to influence the functionality in more affected stages. In HY IV, the deterioration of process skills might be explained by the existence of attention and execution problems in PD. These are common problems that could begin to be addressed early, although they do not deteriorate below the AMPS scale cut-off point until the later stages, or the AMPS scale may not be sensitive enough to detect such alterations [2,3].

PD participants had lower scores in both skills compared to HOA –process skills 1,03 (0,69) vs. 1,47 (0,46); motor skills, 1,03 (1,07) vs. 2,71 (0,34) –. Compared to other PD groups, as in the study conducted by Garcia-Nevares et al [30], our motor skills scores were lower –1,03 (1,07) vs. 1,34 (1,89) –, but process skills scores were higher –1,03 (0,69) vs. 0,59 (0,52) –, possibly due to PD progression observed in HY scale –2,9 (.86) vs. 1,75 (0,57) –. No previous studies were found comparing different HY stages in PD and HOA using the AMPS scale.

The study examined PD stages from HY II onwards, revealing deterioration in motor skills compared to the HOA group. As the disease progressed (II vs. III; III vs. IV; II vs. IV; II-III vs. IV), scores significantly decreased, indicating the need for early rehabilitation approaches even in mild stages. The early deterioration of motor skills, rather than processing skills, in PD could be related to the prevalence of motor alterations in the early stages of the disease, with neuropsychological alterations being less common [31]. As more than one third of PD patients eventually develop dementia [32], the deterioration of processing skills in HY IV could be crucial for detecting these events as the illness progresses.

Motor skills were significantly impaired in the PD group compared to HOA, likely due to motor symptoms caused by PD. Functional tasks were affected by balance and gait issues, leading to difficulties in body positioning, displacements, and object manipulation during ADL performance. The inability to use the upper limbs accurately, the presence of hypokinesia, rigidity and tremor, may be responsible for difficulties in reaching and manipulating objects, impacting ADL performance [33, 34]. Regarding process skills, they were also significantly impaired in the PD group compared to HOA. These activities scored significantly lower in the PD group as the disease progressed, falling below the cut-off point only in people with advanced PD (HY IV). The decline in processing skills can be attributed to attention and execution problems in PD [35], which could be addressed early, although they deteriorate below the cut-off point only in later stages as HY progresses. People with PD experience more distractions, disorganization in action planning, concentration difficulties [35], and impaired task sequencing and prospective memory [36]. These are common problems that could begin to be addressed early, although they do not deteriorate below the AMPS scale cut-off point until an advanced stage of the disease, making a difference between stages II-III and stage IV of HY, indicating a possible further deterioration when people with PD become more severely affected. These cognitive issues, along with increased reaction time, can lead to safety limitations and higher risk of accidents [37].

While many studies have observed specific symptomatology in different disease phases, few have evaluated motor and process skills in ADLs between PD phases. Our results align with studies assessing disease progression in motor symptomatology and activity performance. For instance, a study compared PD subjects without cognitive impairment to HOA in instrumental ADLs using the Performance Assessment of Self-care Skills scale [38]. The PD group showed less independence and a greater need for aids during ADLs, especially in more cognitively demanding activities like shopping, cooking, administrative tasks, or medication management [39]. Similarly, a prospective study over eight years with 144 people with PD showed significant deterioration in motor function and disability, which corresponds to the observed decline in motor skills in our study [40].

Considering the differences between the different PD stages, the stage of the disease seems to influence the motor and process skills of PD patients, with this effect being slightly greater in stage IV compared to moderate stages (HY II and III). Despite the fact that the mean motor skills scores of patients in HY stage II were lower than the cut-off point of the AMPS scale, the deterioration was more pronounced in stage III. These results are consistent with the functional loss described by other authors, indicating that functional problems in PD suffer greater deterioration in HY stage III, this stage being considered a key step in the progression of disability and loss of functional mobility, indicating that disease levels beyond HY stage III are those in which there is a greater need for assistance in ADLs [2,41,42]. Our study reflects significant differences between all HY stages with motor skills scores across the AMPS scale, finding significant differences between stages also in AMPS processing skills. These findings explain how PD patients in more advanced stages of the disease, according to HY scores, experience greater impairment in the skills needed to perform ADLs, and a greater need for help from their environment. Continuous rehabilitation over time would be necessary, as motor performance declines with disease progression, consistent with previous studies [41]. Motor skills require earlier establishment of rehabilitation, and it should begin by focusing on motor skills from the moderate stages of PD (II and III) and including cognitive rehabilitation in the more advanced stages of the disease or when signs and symptoms are present.

Finally, the use of the AMPS scale for observing task performance provides valuable information about the deterioration in performance skills. AMPS scale enabled us to rapidly obtain useful clinical information to determine how the PD displayed values below what was expected for their age. Even people with moderate PD (HY II and III), when great functional limitations are not quite evident, motor and process skills necessary for completing ADLs seem to be deteriorated compared to HOA. The importance of administering this type of scale, in people with PD, lies in the need for a more exhaustive analysis of how ADLs are developed, which is not limited exclusively to indicating whether they present difficulties in performing them. The use of task observation in the everyday clinical examination of people in risk of dependency might have a great preventive use, enabling work on specific problematic skills, as the sole use of self-assessment scales does not normally reveal the disability in initial stages of some diseases [2,3].

Study limitations

This study presents some limitations. The present study was limited by its relatively small sample size. Future studies should aim to have a larger sample of PD and HOA participants. It would have been interesting to make comparisons considering the gender or the presence of fatigue of the sample. Future studies should be conducted establishing differences if postural impairments and gait disorders are present. Furthermore, we did not perform a more profound examination of the cognitive functions, which may have helped understand more about the decline of process skills in individuals without dementia affected by PD. Our results are not extrapolable to other stages of the disease (HY I and V). Finally, although the AMPS scale seems to be a useful tool in PD patients, the use of AMPS requires a certified evaluator, and it takes between 60-90 minutes to complete the test.

Conclusion

PD leads to a greater deterioration in motor and process skills compared to HOA. As disease stages advance according to the HY scale, performance in motor and process skills deteriorates significantly between moderate and advanced PD stages. According to the AMPS scale, PD patients show no impairment of processing skills up to HY IV, but motor impairment at HY stages II, III and IV.

Conflict of interests: The authors declare no conflicts of interest.
